“La ivermectina no es clínicamente útil”: un estudio muestra que no protege contra COVID-19 ni reduce el riesgo de hospitalización

“La ivermectina no es clínicamente útil”: un estudio muestra que no protege contra COVID-19 ni reduce el riesgo de hospitalización
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Un nuevo estudio que involucró a casi 1,400 pacientes con COVID-19 en riesgo de enfermedad grave, arrojó que la ivermectina, medicamento sugerido al inicio de la pandemia como un tratamiento para la enfermedad, no protege ni reduce los riesgos hospitalarios.

El ensayo difundido por The Wall Street Journal, que fue aplicado a 1,358 adultos, descubrió que aquellos que recibieron ivermectina, no les fue mejor que quienes tomaron un placebo para combatir el COVID-19.

Edward Mills, uno de los investigadores principales del estudio y profesor de ciencias de la salud en la Universidad McMaster de Canadá en Hamilton, Ontario señaló que, de acuerdo con sus resultados: "No hubo indicios de que la ivermectina sea clínicamente útil".

Así fue el estudio

Los más de 1,300 adultos observados fueron de 12 clínicas en la región de Minas Gerais de Brasil, con síntomas de COVID. Todos contaban con una prueba rápida positiva de SARS-CoV-2, con riesgo de tener caso grave por antecedentes de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o pulmonar.

Imagen: UN Women/Pathumporn Thongking

A la mitad de los pacientes se les recetó un ciclo de pastillas de ivermectina durante tres días, mientras que la otra mitad recibió un placebo. Después, se rastreo si los pacientes fueron hospitalizados en los siguientes 28 días.

También se analizó si lo pacientes que tomaron ivermectina eliminaron el virus de su cuerpo más rápido que quienes recibieron un placebo, si sus síntomas se resolvieron antes, si estuvieron en el hospital o con ventiladores durante menos tiempo, e incluso si hubo diferencia en el número de muertes entre ambos grupos.

Imagen: Mohsen Atayi

A manera de control, se analizaron los datos de tres formas distintas: primero se revisó toda la información de todos los pacientes, luego de quienes recibieron ivermectina o un placebo 24 horas antes de ser hospitalizados y después analizando los datos de los pacientes que señalaron haberse adherido al programa de dosificación, encontrando que la ivermectina no mejoró los resultados.

Este es el primer gran estudio prospectivo que realmente debería ayudar a poner fin a la ivermectina y no dar ninguna credibilidad a su uso para el covid-19”, mencionó Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de Baylor, quien revisó la información.

El estado del medicamento contra COVID

Recordemos que la ivermectina se usa principalmente para pacientes con ciertas enfermedades parasitarias y a pesar de que tiene algunas propiedades antivirales, no ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para tratar infecciones virales.

Molnupiravir
El medicamento molnupiravir de Merk

Por su historial antiviral, algunos científicos al inicio de la pandemia lo consideraron como candidato para tratar COVID. Incluso en 2020 un grupo de investigadores australianos publicó un artículo señalando que grandes cantidades de ivermectina podían detener la replicación del coronavirus en cultivos celulares. El problema, la persona tenía que tomar hasta 100 veces más de la dosis aprobada en humanos.

Autoridades de Salud e investigadores han dicho en reiteradas ocasiones que el medicamento no ha mostrado ningún beneficio contra la enfermedad e incluso tomar grandes dosis puede ser peligroso para el ser humano.

No está todo dicho para la ivermectina

A pesar de los resultados, el Dr. Mills no descarta que la ivermectina podría mejorar los resultados en pacientes con COVID-19 que luchan al mismo tiempo con ciertas enfermedades parasitarias, pero el medicamento no parece tener ningún efecto sobre el COVID.

Imagen: Bundesministerium für Finanzen

El equipo del Dr. Mills también se encuentra estudiando otros medicamentos que podrían reutilizarse contra COVID-19, donde ya son conocidos sus efectos secundarios y pueden ser más fáciles de implementar en países pobres que medicamentos como el molnupiravir de Merk o el Paxlovid de Pfizer.

Hasta ahora han analizado 11 tratamientos diferentes y al menos uno parece ser prometedor, la fluvoxamina, usada para el trastorno obsesivo compulsivo y la depresión, donde aquellos pacientes con COVID que recibieron esta opción, tenían menos probabilidades de ser hospitalizados.

Imagen: Diverse Stock Photos

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