China está cerca de operar una planta capaz de fabricar un auto completo sin intervención humana directa antes de 2030, de acuerdo con expertos citados por Automotive News. La idea es simple y fuerte. Una planta que trabaja sin personal en piso, con robots, sensores, inteligencia artificial y sistemas de control que toman decisiones al momento.
Este modelo se conoce como dark factory. Son plantas que pueden operar con luz mínima o casi nula porque no hay personas dentro. En la práctica, eso abre la puerta a turnos continuos, menos paros y un ritmo de producción más constante, algo que hoy vale oro en un mercado que corre hacia el coche eléctrico y el software.
Fábrica automatizada de BYD en China.
El cambio llega después de años de automatización parcial de la industria automotriz. La soldadura, la pintura y la logística ya dependen en gran parte de máquinas. El punto que seguía con fuerte presencia humana era el ensamble final, por el nivel de detalle y por tareas que no resultaban tan fáciles de automatizar.
Para las marcas, el impacto sería directo. Menos interrupciones, menos errores y ciclos de producción más cortos. También una reducción importante del gasto en mano de obra. Accenture estima que la automatización avanzada puede recortar hasta 50% los tiempos de desarrollo y llegada al mercado, una ventaja clave cuando las plataformas cambian rápido y los lanzamientos se acortan.
China empuja este salto con una velocidad distinta porque la robótica avanzada ya forma parte del día a día. En varias ciudades, robots apoyan en cruces de tráfico, patrullan espacios públicos y recaban datos urbanos todo el día. Esa normalización se refleja en plantas diseñadas desde cero para operar sin personas, con sensores que permiten trabajo aun con poca luz.
Producción en serie automatizada de BYD en China.
La clave no está solo en usar más robots, sino en conectar todo el sistema. Se trata de inteligencia artificial, control en tiempo real y coordinación de cada estación de la línea para que el proceso no dependa de una decisión humana en piso.
Robots humanoides: la nueva tendencia de la industria automotriz
Mientras tanto, fabricantes fuera de China también avanzan. Hyundai planea desplegar robots humanoides de Boston Dynamics en su planta de Georgia a partir de 2028. Tesla apuesta por automatización extrema con robots industriales, megacastings y software propio que coordina la producción, al mismo tiempo que avanza con Optimus. BMW y Mercedes-Benz prueban líneas muy automatizadas en plantas específicas, aunque aún con personal especializado en tareas críticas y revisión.
Este salto también cambia el auto por dentro. Partes complicadas para el ensamble, como el cableado, empiezan a dividirse en módulos o a integrarse en la estructura del vehículo. El orden de montaje se ajusta para brazos robóticos, no para ergonomía humana, con coches pensados desde el inicio para ensamblaje mecánico.
Fábrica de superdeportivos de BYD en China.
La parte incómoda aparece con el empleo. Menos personas en línea significa menos puestos en regiones que viven del automóvil. Muchos roles pasarán hacia mantenimiento, software y supervisión, pero la pérdida neta puede generar fricción social si la industria y los gobiernos no se preparan a tiempo.
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