La autonomía podría dejar de ser el único obstáculo para tomar un auto eléctrico y salir de viaje por carretera. Ahora existe una ruta de más de 600 kilómetros entre Morelia y Veracruz con puntos de recarga rápida en el trayecto, una conexión que atraviesa cinco entidades y que puede cambiar la forma en que los propietarios de un vehículo eléctrico planean sus viajes por México.
La nueva ruta forma parte de la expansión de Vemo Charging Network, conocida como VCN, y conecta Michoacán con Veracruz a través del Estado de México, Ciudad de México y Puebla. La red contempla siete puntos de recarga pública distribuidos a lo largo de este corredor, con un total de 20 conectores de carga rápida y una capacidad instalada de 1,330 kW.
Vemo en México.
El recorrido tiene un punto de interés claro para quienes todavía ven los autos eléctricos como vehículos para uso urbano. La distancia entre Morelia y Veracruz supera los 600 kilómetros y obliga a pensar en algo que durante años fue una de las principales dudas frente a la electromovilidad: dónde cargar el auto fuera de casa. Con esta infraestructura, el trayecto cuenta con estaciones en distintos puntos de la ruta para planear las paradas con mayor certeza.
La cobertura pasa por zonas clave para cruzar del centro del país hacia el Golfo de México. Un conductor puede salir de Morelia, avanzar hacia Ciudad de México y continuar por Puebla hasta Veracruz, con acceso a cargadores rápidos durante el recorrido. La utilidad de la red, en este caso, no está en tener un conector frente a cada destino, sino en colocar infraestructura en una ruta que puede servir para viajes entre estados.
Vemo reporta que su red ya suma 1,950 conectores distribuidos en 18 entidades de México y registra más de 120,000 sesiones de recarga al mes. La compañía utiliza estas cifras para dimensionar el alcance de VCN, aunque para un usuario de auto eléctrico hay otro dato que resulta más práctico: la posibilidad de encontrar un punto de carga rápida en una carretera que conecta ciudades que están a cientos de kilómetros de distancia.
Vemo en CDMX.
Carlos Levy, director de Vemo Charging Network, señaló que la infraestructura de recarga es uno de los pilares para acelerar la adopción de vehículos eléctricos y que la empresa busca reducir la ansiedad asociada con la autonomía. La declaración toca uno de los problemas que todavía pueden pesar más que la propia autonomía del automóvil. Un vehículo puede tener cientos de kilómetros de rango, pero una ruta sin infraestructura suficiente puede hacer que el viaje resulte mucho más complicado de lo que indica la cifra del fabricante.
Una red que conecta destinos turísticos
La estrategia también tiene una consecuencia para quienes usan un vehículo eléctrico o híbrido conectable para viajar. La posibilidad de enlazar estados mediante cargadores públicos amplía los destinos que pueden formar parte de una ruta sin depender exclusivamente de la carga doméstica. Para quienes viven en ciudades como Morelia, Puebla o Ciudad de México, la infraestructura puede servir tanto para desplazamientos entre entidades como para viajes hacia Veracruz.
Hay otro efecto que suele quedar fuera de las cifras de autonomía y potencia de carga. Una red que conecta destinos turísticos puede facilitar que los propietarios de vehículos eléctricos se animen a visitar comunidades que antes requerían una planeación mucho más cuidadosa. Vemo plantea que el acceso a distintos destinos también puede favorecer el turismo y generar mayor actividad económica en las localidades que forman parte de estas rutas.
Tesla Model Y, un auto eléctrico por carretera.
La expansión de VCN muestra también dónde está una de las discusiones reales de la movilidad eléctrica en México. No basta con vender autos capaces de recorrer largas distancias si el conductor no tiene opciones confiables para recuperar energía durante el trayecto. La infraestructura debe crecer al mismo tiempo que el parque vehicular, y rutas como la de Michoacán a Veracruz atacan precisamente esa parte del problema. Para un propietario, la diferencia entre tener un auto eléctrico para la ciudad y usarlo para cruzar varios estados puede depender de algo tan concreto como encontrar un cargador antes de que el indicador de batería llegue a cero.
El corredor entre Morelia y Veracruz todavía es una sola ruta dentro de un país mucho más grande, pero concentra una necesidad muy concreta: que viajar en un auto eléctrico deje de ser una actividad que exige calcular cada kilómetro con calculadora. Con siete puntos de recarga rápida, 20 conectores y presencia en cinco entidades, Vemo busca que una distancia de más de 600 kilómetros sea una ruta que se pueda planear como cualquier otro viaje por carretera. La pregunta que queda para la electromovilidad mexicana ya no es únicamente cuánto puede recorrer un auto con una carga, sino cuántas rutas similares estarán disponibles cuando más conductores decidan salir de la ciudad.
Imagen | Vemo
En Xataka México | Olinia costará 150,000 pesos en México, pero Nissan demuestra en Japón que un mini EV debe costar más para ofrecer mayor potencia y autonomía
Ver 0 comentarios