La reducción de la jornada laboral en México ya es un hecho en marcha. Y una de las empresas más grandes del país ya empezó a mover piezas. Coca-Cola FEMSA se alista para adaptarse a la semana de 40 horas, con una consecuencia que empieza a perfilarse con claridad, más contrataciones.
En una entrevista directa con El Economista, el director laboral de la compañía, Jorge Humberto Hermosillo Márquez, declaró que la empresa ya trabaja en cambios operativos ante la reducción gradual de la jornada laboral.
“Algo que tenemos claro es que en el 2030 se va a reducir ocho horas… entonces tenemos que trabajar en consecuencia para que eso suceda y adaptarnos”, explicó. Esto implica ajustar procesos internos y, sobre todo, “contratar a la gente que sea necesaria para que esto se cumpla en los procesos… como en las plantas o en las bodegas”, según el directivo.
La lógica es sencilla, menos horas disponibles por trabajador implican cubrir los mismos niveles de producción con más manos. Actualmente, la embotelladora cuenta con alrededor de 55,000 colaboradores en México, lo que dimensiona el reto.
Turnos, horas extra y nuevas plantillas
La transición no será uniforme. Dentro de la empresa conviven distintos esquemas laborales, desde áreas administrativas hasta plantas y bodegas con horarios estrictamente controlados. En estos últimos casos, incluso operan bajo modelos como el 12x12, donde los empleados trabajan cuatro días y descansan tres.
Sin embargo, la reducción de horas obligará a replantear estos esquemas. Hermosillo Márquez explicó que los cambios podrían implicar una combinación de tiempo extra y ampliación de plantillas.
“Tenemos que replantear esos horarios y eso puede implicar tiempo extra, puede implicar mayor cantidad de personas para poderlos cubrir”
No obstante, también reconoció que no todos los procesos pueden sostenerse solo con horas extra, incluso si la ley lo permite, lo que empuja directamente a nuevas contrataciones.
Un cambio gradual pero inevitable
La reforma contempla una transición paulatina entre 2027 y 2030. Cada año se reducirán dos horas a la jornada semanal hasta pasar de 48 a 40 horas. Este enfoque escalonado busca dar margen de adaptación a empresas como FEMSA, matriz de Coca-Cola FEMSA. Sin embargo, incluso con ese tiempo, el impacto operativo es significativo.
Según reportó Bloomberg, la compañía ya anticipa efectos relevantes en sus costos laborales debido a su tamaño y a su modelo intensivo en mano de obra. Con casi 300,000 colaboradores en México, cualquier ajuste en horas trabajadas repercute directamente en su estructura financiera.
Costos al alza y presión en la operación
El desafío no es exclusivo de Coca-Cola FEMSA. Como reportó El Financiero, grandes empresas en México prevén incrementos de entre 10% y 25% en sus costos laborales derivados de la reducción de la jornada. Esto se debe a un efecto directo, menos horas trabajadas sin reducción salarial implican un aumento en el costo por hora. A eso se suman mayores contribuciones patronales y la necesidad de cubrir turnos adicionales.
En este contexto, empresas como Walmart, Bimbo o Soriana ya implementan estrategias como automatización, eficiencia logística y control de gastos. En el caso de Coca-Cola FEMSA, la apuesta también incluye mejorar la productividad y la eficiencia operativa como mecanismos clave para sostener la rentabilidad.
Parte de esa estrategia pasa por la tecnología. El director laboral explicó a El Economista que la empresa ya utiliza inteligencia artificial para optimizar procesos internos, especialmente en la atracción de talento y la identificación de áreas de oportunidad. Eso sí, dejó claro que no se trata de sustituir puestos:
“El uso de la inteligencia artificial lo que te permite es la eficiencia… y nos permite segmentar”
La reducción de la jornada laboral también ha abierto la puerta a propuestas alternativas. Como anteriormente reportamos en Xataka México, organismos empresariales han planteado esquemas con subsidios, mayor flexibilidad e incluso jornadas diarias más largas para mitigar el impacto.
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