Salir de noche en Ciudad de México tiene un precio invisible que casi nadie calcula al salir de casa: el regreso. Cuando el Metro cierra, la ciudad se parte en dos. Quienes tienen coche, arrancan. Los demás, abren Uber, Didi o inDrive.
El Partido Acción Nacional presentó una propuesta para extender el horario del Metro capitalino hasta las 2:00 de la mañana en las líneas 1, 2 y 3. La iniciativa fue difundida en la cuenta oficial de X del PAN Ciudad de México y respaldada públicamente por Luisa Gutiérrez Ureña, presidenta del partido en la capital.
Metro CDMX.
La propuesta tiene dos etapas claras. La primera: mantener ese horario extendido todos los días durante el Mundial 2026. La segunda, y más ambiciosa: que los viernes y sábados ese horario sea permanente, sin importar si hay torneo o no.
El argumento central no gira en torno al futbol, sino a la movilidad cotidiana. Miles de trabajadores nocturnos —enfermeras, bartenders, meseros, personal de seguridad— terminan turnos bien pasada la medianoche y hoy no tienen otra opción que pagar un servicio de transporte privado para llegar a casa.
Para los jóvenes que hacen vida nocturna los fines de semana, el cálculo es todavía más brutal. Una carrera en app desde el centro a Tlalpan o Iztapalapa puede costar entre 150 y 300 pesos en horario nocturno. El Metro, a cualquier hora, cuesta 5 pesos.
La propuesta del PAN toca un nervio real del debate sobre movilidad urbana: la ciudad no termina a la medianoche, pero el transporte público sí. Esa contradicción deja a los sectores más vulnerables económicamente sin alternativas seguras ni accesibles cuando más las necesitan.
El PAN presentó una propuesta para extender el horario del Metro capitalino hasta las 2:00 de la mañana.
Metro para todos
Una ciudad con transporte público nocturno no solo es más cómoda. Es más segura, más equitativa y, en términos de movilidad, más inteligente. Menos autos en circulación madrugada, menos congestionamiento, menos contaminación, menos accidentes. En teoría.
Lo que el PAN pone sobre la mesa no es solo una reforma de horarios. Es una pregunta incómoda que la capital lleva años evitando: ¿para quién está diseñada realmente la ciudad de noche? La respuesta, hoy, favorece a quien tiene coche o puede pagar una app. La propuesta apuesta por cambiar eso, al menos dos noches a la semana.
Si la iniciativa prospera, el Metro podría dejar de ser el transporte del día para convertirse en el transporte de todos. Esa es, quizás, la transformación urbana más accesible —literalmente— que Ciudad de México podría adoptar en lo que resta de esta década.
Imagen | Metro CDMX
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