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700,000 pesos "perdidos", 100 emprendedores de México y una plataforma de comercio electrónico: la historia de #KichinknoPaga
Comercio Electrónico

700,000 pesos "perdidos", 100 emprendedores de México y una plataforma de comercio electrónico: la historia de #KichinknoPaga

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Actualización 10 de marzo: Kichink ha dicho a Expansión que los pagos que hacen son de acuerdo a sus términos y condiciones con plazo de hasta 90 días. No reconoce en ningún momento que haya retrasos en pagos.

Cuando un alemán le compró a Omar vía internet la playera que él mismo diseñó con el logo de una banda de pop-punk, se dio cuenta que en la venta de mercancía de bandas y artistas había un negocio.

10 años después, se dedica por completo a su pequeña empresa que fabrica mercancía para bandas dentro y fuera de México, con ayuda de Kichink, la plataforma de e-commerce mexicana premiada por Google, como una de sus vías. Sus ventas no bajan, pero recientemente, Kichink no le pagó en más de tres meses lo correspondiente a ventas por poco más de 40,000 pesos.

Como Omar, con su empresa 'Merch All Day', está también Paty de 'Agua de Nube', Marcos de 'La Gatería', Luis de 'Miranda Queens', y otra centena de comerciantes que acusan a Kichink de estar cambiando sus términos y condiciones de forma arbitraria, y de no estar respetando el plazo de hasta tres meses para la transferencia de sus ventas.

Kichink es una plataforma de e-commerce: es intermediario entre comercios que suben imágenes con especificaciones de sus productos y potenciales compradores en línea

Cuando un usuario compra un producto a través de Kichink, el vendedor debe solicitar a la plataforma que le transfiera el monto vendido, descontando los servicios de comisión de la plataforma, incluyendo envío. Kichink tenía por política hacer las transferencias a más tardar 10 días naturales después de la solicitud; una modificación en términos y condiciones hizo que el plazo pasara a ser de 30 días naturales, y otra más convirtió al plazo en uno de 90 días.

Aaaaaaaaaa Dos de las iteraciones de los términos y condiciones, la primera de agosto de 2019; la segunda de febrero de 2020.

Organizados, una centena de usuarios han orquestado el hashtag #Kichinknopaga, y difundido una base de datos con nombres de las empresas y folios de pagos, en la que se asegura que la plataforma les debe más de 700,000 pesos.

Pagos pendientes desde El 'Buen Fin'

"A lo mejor no son los millones, pero todos somos empresas chiquitas, y no son los 70,000 pesos que me deben, es que yo contaba con ese dinero" dice Paty. La falta de liquidez ha hecho que su negocio esté moviéndose en arenas movedizas de préstamos. Es un "círculo vicioso, todo lo que está cayendo se ha ido en pagar deudas".

Paty inició su propio negocio de cosméticos en 2016. Totalmente por su cuenta, creó un abanico de opciones de cosmética artesanal cuyo lugar natural de expansión fue el comercio electrónico. "En su momento fue una súper herramienta que nos ayudó a crecer" dice de Kichink. Ahora, cuatro años después, con otras tres mujeres en el negocio, Paty ha tenido que mandar mensajes por toda red social posible para que Kichink le deposite lo correspondiente a 13 pagos pendientes, por monto total de 70,000 pesos.

El pago debió haber sido hecho a más tardar el 2 de febrero, fecha en que se cumplieron los 90 días de la primera de las solicitudes de pago de Paty por productos suyos vendidos a través de la plataforma. Cuando la transferencia no se efectuó, pensó que se debería a un problema administrativo o a un cambio de organización. Intentó contactar para pedir explicación, pero su sorpresa fue que el siempre infalible call center de la empresa había sido dado de baja.

Ahora, solo usando redes sociales, se logró poner en contacto con la empresa, que luego de varios mensajes, le aseguraron que le pagarían el 3 de marzo. Una vez más el plazo se venció, cumpliendo ahora cuatro meses sin pagos. Paty no ha visto reflejada en sus cuentas las ventas que hizo por 'Buen Fin' de noviembre del 2019.

En efecto, al marcar el número de atención telefónica de Kichink, el 55 4000 4739, la única respuesta audible es el del conocido "el número marcado no existe".

Al igual que los vendedores, nos ha sido imposible obtener posicionamiento de Kchink. Luego de los primeros contactos en sus redes sociales, nos han pedido mandar solicitud de información por correo, a la misma dirección que también proporcionó la gente de soporte luego de un primer intento a ese departamento. Los posteriores correos enviados a la dirección otorgada no han sido respondidos, así como tampoco los mensajes directos a la cofundadora de la plataforma, Claudia de Heredia.

"Al momento en que no me llega el pago, me comienzo a meter en redes sociales y doy con este grupo donde hay varias personas a donde Kichink también les debe"

Omar

Con ayuda de web.archive hemos comprobado que en agosto de 2019, Kichink incluía en sus términos y condiciones que las transferencias a vendedores serían hechas a más tardar 10 días naturales después de que la tienda realizara la solicitud de pago. En algún momento antes de febrero los términos y condiciones cambiaron para establecer que las transferencias se harían en un plazo de 10 a 90 días naturales luego de las solicitudes de los vendedores.

En efecto, Kichink describe en sus términos y condiciones que se reserva el derecho a modificarlos, y que los usuarios, al momento de utilizar el servicio, están por hecho aceptándolos. Paty asegura que nunca hubo comunicación de las modificaciones del texto, pero Omar da cuenta que a través de un correo los cambios se le notificaron, solo que lo vio hasta cuando los retrasos comenzaron a aparecer.

Independientemente del cambio aceptado tácitamente, los términos y condiciones no especifican que la modificación sería retroactiva, es decir, que el nuevo plazo sería aplicable a solicitudes de pago que ya estaban en proceso.

Como sea que se haya aceptado el nuevo plazo de 90 días, Kichink continúa, a decir de los dueños de los negocios, sin respetarlo. Poco después del vencimiento del plazo de 90 días, a Omar le depositaron los 40,000 pesos que se le debían, quedando pendientes otros 50,000 pesos de ventas de playeras en enero. No todos han corrido con la misma suerte de ver algún pago en sus cuentas; tiendas como Caramelo Macizo, Miranda Queens, 3GB (a la que se le debe 20,000 a decir de sus dueños) y Paty, de Agua de Nube, no han recibido un solo pago por ventas hechas en noviembre y diciembre de 2019.

Omar debería tener un nuevo depósito el 29 de marzo, pero teme que nunca llegue.

Grttrgtreg Algunas de las capturas de las conversaciones en que Omar solicita los pagos.

Socios, no consumidores

En comunicación constante a través de redes, cuentas de Twitter, y un grupo de Whatsapp, los vendedores a nivel nacional han presentado su caso ante la Procuraduría Federal del Consumidor, en donde no se les ha dado atención debido a que su clasificación no es la de consumidor. Como ocurre con plataformas de e-commerce, la relación entre vendedor y plataforma es de socios.

El dato revela la falta de un marco normativo específico que contemple derechos y obligaciones de plataformas con sus socios (como quizás la obligatoriedad de aceptar expresamente cuando se trate de modificaciones en términos y condiciones); y de vendedores con plataformas de e-commerce, que dicho sea de paso, este año comienzan a ser contemplados para el pago de impuestos por concepto de sus ventas

Como parte del paquete fiscal de 2020, se determinó que las plataformas de e-commerce harán retenciones de ISR a vendedores de hasta 5.4% por la venta de sus productos.

Se me hacía raro que una empresa que ha funcionado bien tanto tiempo, los fundadores tienen reconocimientos de la ONU (...) se me hacía imposible que algo estuviera mal.

Paty

Paty ha tenido que resolver, aún sin los 70,000 pesos que se le deben por ventas. "A ti como pequeña empresa te es bien importante ese flujo, aunque chiquito, para pagar proveedores, materias primas" dice.

No solo siguió haciendo las compras necesarias para que el negocio continúe, ahora incursiona en la venta directa a través de su propio sitio web. "Apenas vamos comenzando", aunque los tonos de esperanza y preocupación se mezclan en su voz. Los envíos que ahora comienza a hacer por su cuenta le representan otro gasto directo, pero renunciar al comercio electrónico ya no es una posibilidad para su empresa.

Omar, por su parte, ha vuelto vender playeras en páginas de Facebook e Instagram.

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