Cuando se va la luz, la primera reacción puede ser pensar que hace falta un generador capaz de mantener funcionando toda la casa. El refrigerador, las luces, el aire acondicionado, la televisión, la lavadora, el horno, si todo funciona con electricidad, ¿por qué no intentar mantenerlo todo encendido?
Una familia en Estados Unidos llegó a una conclusión bastante distinta: durante un apagón no necesitas reproducir tu consumo normal. Necesitas electricidad para las cosas que realmente importan y la idea cobra sentido en un país donde los cortes de energía pueden durar cada vez más.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), los clientes acumularon en promedio unas 11 horas de interrupciones eléctricas durante 2024, casi el doble del promedio anual registrado durante la década anterior. Buena parte de ese tiempo estuvo relacionada con fenómenos meteorológicos extremos: huracanes como Beryl, Helene y Milton representaron aproximadamente el 80% de las horas sin electricidad registradas ese año. Ante un escenario así, tener un respaldo puede ser útil, pero eso no significa que necesites convertir tu casa en una central eléctrica.
Los apagones están durando más
Los datos de la EIA ayudan a entender por qué esta conversación se ha vuelto más importante. Durante 2024, el cliente estadounidense promedio acumuló alrededor de 11 horas sin electricidad si se consideran tanto las interrupciones habituales como las provocadas por grandes eventos.
Cuando se eliminan estos últimos, la cifra cambia bastante: los cortes que no están relacionados con eventos importantes suelen representar alrededor de dos horas al año. En 2024, los grandes eventos añadieron cerca de nueve horas.
Eso quiere decir que el problema no necesariamente es que la electricidad desaparezca constantemente. El problema es que cuando ocurre algo grande, el apagón puede durar mucho más; es ahí donde un respaldo eléctrico deja de parecer un lujo para convertirse en algo que algunas familias pueden necesitar.
Un huracán puede cambiar completamente la situación
2024 dejó varios ejemplos. El huracán Beryl dejó a unos 2.6 millones de clientes sin electricidad en Texas en julio. Dos meses después, Helene afectó a alrededor de 5.9 millones de clientes en 10 estados, mientras que Milton dejó a unos 3.4 millones sin electricidad en Florida.
En Carolina del Sur, los clientes acumularon casi 53 horas de interrupciones durante el año, la cifra más alta entre los estados analizados por la EIA, y existe una diferencia importante: no es lo mismo quedarse sin luz durante media hora que pasar una noche completa sin electricidad.
Tampoco es lo mismo un apagón en primavera que uno durante una ola de calor, un huracán o una tormenta invernal. Por eso la pregunta no debería ser solamente “¿cuánto generador necesito?”, sino algo bastante más sencillo: “¿qué necesito mantener funcionando?”
El generador correcto depende de lo que realmente necesitas
Un generador portátil puede utilizarse para mantener determinados aparatos funcionando mientras el resto permanece apagado. Para saber si será suficiente, hay que fijarse en la potencia que necesita cada equipo y, sobre todo, en qué aparatos estarán funcionando al mismo tiempo.
Una lámpara LED consume relativamente poco. Un refrigerador necesita más energía y, además, puede tener un pico de consumo cuando arranca su compresor. Un aire acondicionado puede requerir todavía más.
Por eso no basta con sumar los watts que aparecen en las etiquetas y comprar un generador que apenas supere esa cifra. Algunos equipos necesitan un pico de potencia al arrancar que puede ser considerablemente mayor que el consumo que tienen mientras funcionan.
La cuenta importante no es la de todos los aparatos que existen en casa. Es la de los que realmente necesitas utilizar al mismo tiempo y es cuando puede aparecer una diferencia enorme.
El aire acondicionado cambia las reglas
Mantener un refrigerador, algunas luces, un módem y varios cargadores funcionando es muy distinto a intentar alimentar un sistema central de aire acondicionado.
Los compresores pueden demandar bastante energía al arrancar. Por eso un generador capaz de mantener encendidos dispositivos electrónicos y un refrigerador puede quedarse corto cuando intenta poner en marcha el aire acondicionado central.
Existen sistemas de gestión de carga y dispositivos capaces de reducir el pico necesario para arrancar determinados motores, pero eso no significa que cualquier generador pequeño pueda alimentar cualquier sistema de climatización. La potencia necesaria depende del equipo concreto y de la instalación. Esto también explica por qué “más watts” no siempre significa “mejor compra”.
No necesitas el generador más grande
Un generador de mayor capacidad sí puede tener sentido para determinados hogares. Una familia podría necesitar mantener calefacción eléctrica, bombas de agua, equipos médicos o varios sistemas de climatización.
Pero si el objetivo es conservar los alimentos, tener algunas luces, mantener internet y cargar teléfonos, comprar un equipo enorme puede significar pagar por una capacidad que rara vez se utilizará.
La propia experiencia recogida por Yahoo parte precisamente de esa idea: dimensionar el respaldo a partir de las necesidades reales, en lugar de intentar reproducir el consumo habitual de toda la vivienda. No se trata de tener menos electricidad porque sí. Se trata de utilizarla donde realmente hace falta.
México tampoco es ajeno a los apagones
La historia ocurre en Estados Unidos, pero la idea de contar con un respaldo eléctrico tampoco resulta extraña en México. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) publicó en julio de 2026 recomendaciones para prepararse ante apagones prolongados.
La dependencia señala que los cortes de electricidad pueden ocurrir por tormentas, problemas de infraestructura, sobrecargas y picos de demanda durante los periodos de calor. Esto último resulta especialmente interesante porque no hace falta esperar a que llegue un huracán para que una vivienda pueda quedarse sin electricidad.
Durante los días de mayor demanda, el uso simultáneo de ventiladores y otros aparatos aumenta la presión sobre la red. CENAPRED identifica como horas críticas, en términos generales, las que van de 2 a 7 de la tarde, además de un segundo pico aproximado entre las 9 y 11 de la noche, y es por eso que, para una vivienda mexicana, un respaldo eléctrico puede ser útil. Pero la misma pregunta sigue siendo válida: ¿qué quieres mantener encendido cuando no haya electricidad?
Un generador y una estación de energía no son lo mismo
Aquí hay otra diferencia que conviene tener clara. Un generador portátil tradicional utiliza un motor de combustión para producir electricidad mientras tenga combustible. Una estación de energía portátil funciona, en cambio, como una batería grande que almacena electricidad y después la entrega a los aparatos conectados.
El generador puede funcionar durante periodos prolongados si hay combustible, pero hace ruido y produce gases de escape, por lo que debe utilizarse al aire libre. Una estación de energía es silenciosa y puede utilizarse dentro de casa, aunque su autonomía depende de la capacidad de la batería y necesita recargarse.
Ninguna de las dos opciones es universalmente mejor. Depende de cuánto tiempo necesites respaldo y qué aparatos quieras mantener funcionando.
Durante un apagón, el refrigerador puede importar más que la televisión
Cuando la electricidad está disponible, casi nunca pensamos en qué aparato merece realmente nuestra energía. Durante un apagón, la situación cambia. Una televisión puede apagarse sin demasiadas consecuencias. El refrigerador, en cambio, necesita conservar una temperatura segura para evitar que los alimentos perecederos se echen a perder.
El router puede parecer secundario, pero para alguien que trabaja desde casa puede ser indispensable. Y para una persona que depende de un equipo médico eléctrico, la prioridad es completamente distinta.
Por eso, antes de pensar en watts, tiene sentido hacer una lista bastante sencilla: qué debe seguir funcionando, qué puede esperar y qué aparatos nunca deberían conectarse al mismo tiempo. Esa lista probablemente sea mucho más pequeña que toda la casa.
Hay una regla que no se puede negociar
Los generadores de gasolina pueden ser útiles durante un apagón, pero también pueden producir monóxido de carbono, un gas venenoso que no tiene color ni olor. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos (CPSC) advierte que los generadores portátiles nunca deben utilizarse dentro de una vivienda, garaje, sótano, cobertizo u otro espacio cerrado.
Deben colocarse al aire libre y a al menos 20 pies, unos 6 metros, de la vivienda, con el escape orientado lejos de puertas y ventanas. Abrir una puerta o una ventana no convierte un espacio cerrado en un lugar seguro para utilizarlo.
La CPSC señala que más de 100 muertes al año en Estados Unidos están asociadas con el monóxido de carbono producido por generadores portátiles. El gas puede acumularse rápidamente en interiores y provocar una intoxicación grave antes de que alguien se dé cuenta de lo que está ocurriendo. Así que, si un generador forma parte del plan B de una familia, la ubicación y la instalación importan tanto como la potencia.
El verdadero plan B no es alimentar toda la casa
La historia de esta familia deja una idea bastante más útil que simplemente recomendar un generador pequeño. Cuando se va la electricidad, quizá no necesitas reconstruir tu consumo normal. Necesitas mantener funcionando aquello que hace que la casa siga siendo habitable.
El refrigerador puede estar en la lista. Algunas luces también. Internet puede ser indispensable para quien trabaja desde casa. Un ventilador puede convertirse en una prioridad durante una ola de calor y un equipo médico puede estar por encima de cualquier otro aparato.
La televisión, la lavadora o el horno pueden esperar. Por eso, quizá la pregunta correcta antes de comprar un generador no sea “¿cuántos watts necesito para toda mi casa?”, sino: “¿Qué necesito mantener encendido si mañana se va la luz durante 24 horas?”
La respuesta puede ser bastante más pequeña de lo que imaginabas y ahí está el verdadero cambio de perspectiva: el generador adecuado no es necesariamente el más grande. Es el que puede mantener funcionando aquello que realmente necesitas cuando todo lo demás deja de funcionar.
Imágenes | Pexels, Wikimedia
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