Nissan ya perfila el regreso del GT-R. La apuesta apunta a un superdeportivo híbrido con motor V6 biturbo, base mecánica ligada al célebre motor VR38 y fecha tentativa antes de que cierre la década. La señal más clara llegó desde el Salón del Automóvil de Nueva York 2026, donde un alto directivo de la marca confirmó que el proyecto existe y que 2028 podría traer anuncios formales.
La declaración salió de Ponz Pandikuthira, vicepresidente sénior y jefe de planificación de Nissan Norteamérica, en charla con The Drive. Ahí dejó ver que la firma japonesa ya trabaja en el siguiente paso del GT-R y que la meta es ver al R36 antes de 2030. No habló de un simple relevo. Habló de un auto nuevo con misión global.
Nissan Hyper Force presentado en el Japan Mobility Show de 2023.
Ese punto cambia por completo la conversación. El próximo Nissan GT-R no nacerá como ajuste profundo del R35. Pandikuthira explicó que el R36 necesita una plataforma inédita. Eso abre la puerta a una arquitectura pensada desde el inicio para combinar alto desempeño, normas ambientales más severas y espacio para una fase nueva en la historia del modelo que salío de producción en agosto de 2025.
La parte más interesante está en el motor. Nissan no cerró la puerta al bloque VR38 que dio fama al R35. Al contrario. La marca reconoce el valor de esa base, sobre todo por la reputación que construyó entre fanáticos y preparadores. La clave estaría en una evolución seria de la parte alta del propulsor, con cambios de fondo en combustión, es decir en las cabezas y pistones.
Nissan Hyper Force desde el interior.
Ese detalle explica por qué Pandikuthira habló de un tren motriz mayormente nuevo. La frase deja margen para conservar la esencia mecánica del GT-R sin arrastrar las limitaciones del pasado. El R35 ya no cumplía con reglas de emisiones en varias regiones y Nissan quiere que el futuro modelo pueda venderse en más mercados. Ahí entra el reto de Euro 7 y otras normas que marcarán la próxima etapa del auto.
Por eso la electrificación ya no parece opción sino requisito. Nissan dejó claro que el nuevo Godzilla necesitará asistencia eléctrica para sobrevivir en el escenario actual. Eso no significa que el GT-R vaya a volverse eléctrico puro como mostró el Nissan Hyper Force presentado en 2023. De hecho, la propia marca ve más sentido en una fórmula híbrida que mantenga carácter, respuesta y la sensación brutal que siempre definió al coupé japonés.
El nuevo Nissan GT-R no será eléctrico pero sí híbrido.
El nuevo Nissan GT-R busca rendimiento a la altura de su leyenda
También hay algo que no cambia. El objetivo sigue puesto en el rendimiento real. Pandikuthira mencionó Nürburgring, pista clave en el desarrollo del R35 y territorio donde Nissan pulió buena parte de la leyenda moderna del GT-R. Esa referencia no llegó por nostalgia. Llegó para dejar claro que el futuro modelo buscará conservar el prestigio que ganó a fuerza de cronómetros, no de discurso.
La historia del próximo GT-R toma así una forma mucho más atractiva de lo que varios esperaban. Lo que hace poco parecía relevo eléctrico hoy luce como una resurrección híbrida con ADN reconocible, motor V6 biturbo y ambición global. Para Nissan, el reto no es solo traer de vuelta a un ícono. El reto es demostrar que todavía hay espacio para un GT-R capaz de respetar reglas nuevas sin perder la furia que lo volvió leyenda.
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