Con el petróleo cada vez más caro, Japón resucitó una vieja idea para extraer energía infinita del océano

Japon Energia Petroleo Mar
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Adolfo Reséndiz

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Adolfo Reséndiz

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Periodista por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y técnico mecánico automotriz CEDVA. Me gusta el rap, comer asado argentino y manejar por carretera los fines de semana. Mis autos favoritos son el Alfa Romeo Carabo, Lancia Stratos Zero y Porsche 917 K70.

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Japón volvió a mirar al océano como fuente de electricidad en un momento clave. Con el petróleo por arriba de 100 dólares por barril y con una dependencia muy alta del crudo que llega desde Medio Oriente, un investigador de la Universidad de Osaka presentó un sistema que busca aprovechar mejor la fuerza de las olas con ayuda de un volante giratorio dentro de una boya.

La apuesta no nace por moda. Japón importa cerca del 95% del petróleo que consume desde esa región del mundo. Ese nivel de dependencia convierte a la energía alterna en una necesidad real. En ese escenario, la energía undimotriz regresó a la conversación por una razón simple. El mar guarda una reserva enorme de energía que todavía no logra uso masivo.

Japon Mar Energia Petroleo Mirador de Amanohashidate, Japón.

El problema siempre ha sido el mismo. Las olas no golpean igual todo el tiempo. Cambian su altura, ritmo y dirección. Esa falta de constancia complica la producción de electricidad estable. Por eso esta tecnología ha vivido durante años como una promesa que suena bien en papel, pero que tropieza en la práctica.

Ahí entra el trabajo de Takahito Iida, especialista del Departamento de Arquitectura Naval e Ingeniería Oceánica de la Universidad de Osaka. Su propuesta se llama GWEC. El sistema coloca un volante giratorio dentro de una boya flotante para captar energía sin depender de una sola frecuencia ideal del oleaje.

La lógica del dispositivo cambia la forma de atacar el problema. En vez de copiar el movimiento del agua, el sistema transforma ese impulso en un giro perpendicular que activa un generador. La clave está en el control del volante. Si la velocidad de rotación se ajusta en tiempo real, el equipo puede adaptarse mejor a las condiciones del mar.

Ese detalle importa mucho porque la mayoría de los sistemas previos solo daba buen resultado en un punto muy específico. Fuera de esa ventana, la eficiencia caía. El planteamiento de Iida busca mantener el mejor desempeño posible en una banda más amplia de frecuencias. En teoría, eso permite acercarse al límite físico de absorción de energía para este tipo de cuerpo simétrico.

Electricidad Japon Mar Dispositivo GWEC.

Una idea que viene de 1981

La base de la idea tampoco es nueva. El concepto fue patentado desde 1981 por los ingenieros Laithwaite y Salter. Después hubo prototipos en Japón, España e Italia. Lo que faltaba era una explicación completa sobre la forma de ajustar el sistema bajo distintos tipos de oleaje. El estudio de Osaka intenta cubrir ese vacío con ecuaciones que integran olas, plataforma y giroscopio.

El trabajo también identifica los parámetros que definen el rendimiento, como la rigidez del generador, el amortiguamiento y la velocidad del volante. Con ese ajuste, el sistema puede capturar hasta la mitad de la energía que transporta cada ola, que es el techo teórico en esta configuración. Aun así, todavía no conviene hablar de solución lista para uso comercial. Las pruebas siguen en laboratorio, el rango útil aún es pequeño, el equipo funciona mejor con olas moderadas y todavía falta medir con claridad las pérdidas mecánicas. Ese será el paso que definirá si esta vieja idea por fin puede salir del papel y entrar al mundo real.

Imagen | Jeremy Bishop y David Edelstein 

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