En 5 meses, un objeto fabricado por el hombre estará a un día luz de la Tierra por primera vez en la historia

Se trata de una sonda lanzada hace casi medio siglo por la NASA

Voyager Viaje
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Luis Ángel Márquez Flores

Editor Jr
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En 1977, la humanidad lanzó al espacio las sondas Voyager 1 y 2 con el objetivo de explorar los planetas externos de nuestro sistema solar. Casi 50 años después, la Voyager 1 está a poco menos de 5 meses de lograr algo que ningún otro objeto fabricado por los humanos ha hecho antes: estar a un día luz de la Tierra. 

De acuerdo con la NASA, la Voyager 1 debería alcanzar esta distancia el 18 de noviembre a las 10:16:07 UTC (04:16:07 tiempo de México). Por supuesto, la hora puede variar. Cuando esté a esa distancia, las órdenes que envíe la NASA tardará exactamente 24 horas en llegar y lo mismo de regreso.

Pero, ¿a cuánto equivale un día luz?

La luz viaja a 300,000 kilómetros por segundo, un día luz es la distancia que puede recorrer en 24 horas: 25,900 millones de kilómetros. Esto equivale a 1,700 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Como explicamos antes, cuando Voyager 1 se encuentre a esta distancia, la comunicación con nuestro planeta tardará 48 horas. En 1969, cuando desde la Luna se enviaban instrucciones a los astronautas en la Luna, la comunicación tardaba 2.6 segundos en ir y volver. En Marte, son 24 minutos de ida y vuelta. 

Milagrosamente, Voyager 1 sigue operativa a casi medio siglo de haber despegado. Sin embargo, la NASA estima que para 2030 la sonda no podrá suministrar la suficiente energía para seguir funcionando. Cuando esto pase, seguirá viajando solo por inercia durante 40,000 años más, cuando finalmente se pierda a 1.7 años luz de la estrella roja Gliese 445.

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Para mantener comunicación con Voyager 1, la NASA usa la Deep Space Network o Red del Espacio Profundo, un conjunto de tres estaciones de antenas gigantes ubicadas en California, Madrid y Canberra, Australia.

Cuando quieren enviar un comando a Voyager, lo transmiten a través de una de estas antenas a una frecuencia de 2.1 GHz. La sonda recibe la orden con antena parabólica de 3.7 metros. La potencia de transmisión es equivalente a la de un foco de refrigerador iluminando a través de miles de millones de millas.

Cuando Voyager responde, la señal es aún más débil. Las antenas del DSN deben ser tan sensibles que pueden detectar radiación de fondo cósmico y filtrarla. El equipo del proyecto espera semanas enteras para verificar que un comando funcionó.

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