¿A qué edad te enteraste que la cafetera también se lava por dentro y no solo el vaso y los aditamentos? Yo lo descubrí hasta el momento en que mi café empezó a saber extraño. Todos los días despierto, enciendo la computadora y, justo antes de conectarme a trabajar, pongo café para terminar de despertar.
De lunes a viernes la rutina es exactamente la misma, a veces acompañada de un pan con Nutella o un pan tostado. Pero un día algo cambió: el café tenía un sabor raro. No sabía a quemado ni a viejo, simplemente distinto. Todo cobró sentido cuando, al servirlo, encontré una pequeña piedra blanca dentro de la taza. Fue entonces cuando descubrí el problema.
Por qué es importante descalcificar mi cafetera
Más allá de la molestia de encontrar pequeños grumos, para nada normales, en tu café, hay muchas razones para lavar mi cafetera. De hecho, se trata de la descalcificación, que en resumidas cuentas es una de las tareas de mantenimiento más significativas de este producto.
Además de perjudicar el sabor del café, la acumulación de cal puede causar una serie de problemas técnicos. Lo principal es que reduce el caudal de agua, dificultando el proceso de extracción del café, esto hace que la preparación sea más lenta y desigual, lo que afecta negativamente al sabor final, de acuerdo con el fabricante illy.
Adicional a esto, una máquina obstruida por la cal necesita más energía para calentar el agua a la temperatura necesaria. Esto significa que aumentará el consumo de energía eléctrica, lo que se traducirá en mayores gastos en un bar. Y eso podría ser una mera molestia menor, pero la misma cal causa daños permanentes en los componentes internos de la máquina, reduciendo su vida útil y obligando a reparar o simplemente cambiar de cafetera.
Cómo lavar tu cafetera correctamente
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), existen una forma segura y económica para lavar tu cafetera de goteo sin dañarla. Recordemos que estos productos tienen partes eléctricas que no deberían tocar el agua y no es tan fácil de limpiar como si fuera un plato o un vaso.
Lo primero es el mantenimiento cotidiano, es decir, la limpieza general del producto después de cada uso. Una vez que hayas preparado tu café, lo correcto es desconectar la cafetera y limpiar el exterior con un trapo húmedo con agua.
En caso de que el filtro sea desechable, es importante no reutilizarlo; mientras que los filtros fijos se pueden lavar con agua y jabón de trastes, al igual que el vaso y el sistema de goteo de plástico.
En cuanto al mantenimiento a largo plazo, va a ser necesario descalcificar tu cafetera cada tres o seis meses, de acuerdo con Profeco. Esto porque con el tiempo los componentes, tubos y mangueras internas pueden acumular restos de cal y suciedad, de acuerdo con la misma KitchenAid.
Para descalcificar tu cafetera lo primero que debes hacer es, y una vez lavados los componentes, llenar el tanque con agua y vinagre blanco, en partes iguales y echar a andar el sistema como si estuvieras preparando café. No está de más decir que no debes agregar café.
Cuando se llene la jarra, debes retirar el agua sucia y volver a llenar el tanque, aunque con solamente con agua limpia para repetir el proceso. Este último paso se recomienda hacer dos o tres veces más para garantizar que toda la suciedad interna sea eliminada.
Cabe mencionar que este proceso podría utilizarse en las cafeteras de cápsula, ya que el proceso para eliminar suciedad interna, a causa del café, es el mismo. También existen pastillas para lavar las cafeteras que solo remplazan el vinagre, pero el resto del tratamiento es similar y lo revisaremos en profundidad más adelante.
Ver 0 comentarios