En 1972, Italia quiso poner una ciudad entera dentro de un edificio de un kilómetro. 50 años después aún paga las consecuencias

La historia de cuando un complejo residencial se perfiló como la solución de los problemas sociales en Roma

C594a87a 9761 4679 Ad37 0351f9643c89
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
ismael-garcia

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr
ismael-garcia

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr

Comunicólogo y Periodista por la UNAM. Redactor, locutor, guionista y creador de contenido. Apasionado por la música ochentera, el cine de acción/sci-fi, series dramáticas y la literatura hispana. Fiel defensor del séptimo arte mexicano.

1878 publicaciones de Ismael Garcia Delgado

Durante la década de los 70, Italia quiso matar dos pájaros de un tiro. Al querer resolver problemas urbanos -tales como el crecimiento de la capital, la expansión de barrios periféricos y un aumento en la demanda de vivienda pública- mientras demostraban la reorganización citadina a través de la arquitectura, se llevó a cabo un plan drástico: meter una ciudad entera dentro de un edificio de un kilómetro.

A cargo del arquitecto Mario Fiorentino, esta gigantesca estructura residencial se perfiló como el posible hogar para 8,500 personas. A grandes rasgos, se trató de toda una ciudad lineal con pasillos larguísimos, plazas en espacios comunes y donde los servicios cotidianos convivirían con los hogares. En papel, se trató de una utopía sin precedes. 50 años después aún pagan las consecuencias. Su nombre: Corviale.

Resulta que esta mini ciudad idílica tuvo su mayor problema incluso antes de que su construcción estuviera completa. La empresa encargada de la obra quebró en 1982 y la mayoría de los elementos del plan original nunca pudieron materializarse. Por ejemplo, la plaza intermedia dedicada a comercios, oficinas, servicios y espacios comunitarios quedaron en manos de diversas familias: un laberinto de viviendas improvisadas.

Además, las múltiples construcciones inacabadas comenzaron a influir en cómo sus habitantes solían relacionarse. Los largos corredores, escasos accesos, la compleja circulación interior y la enorme escala hicieron que la gobernanza recayera entre los residentes: el sistema de calefacción centralizado causó conflictos entre las administración local y ocupantes irregulares sobre quién debía asumir los costos. 

italia

Ocupaciones ilegales, problemas de mantenimiento, presencia de actividades delictivas y el abandono institucional hicieron que Corviale se ganara una reputación negativa. Esto sumado al mismo deterioro del edificio que avanzaba cada vez más. Aunque surgieron propuestas para derribarlo o de menos sustituirlo, siguió en pie. Pero eso sí, no se salvó de las críticas.

Algunos denominaron al complejo como el resultado de los excesos del urbanismo monumental de posguerra. A su vez, se le describió como una prisión residencial o la muestra perfecta de que la ideología urbana ignoró por completo las necesidades reales de las personas. En resumen: "un monstruo de hormigón". Sorprendentemente, logró sobrevivir a los intentos de derribo. 

En pocas palabras, esa "salvación" la consiguió gracias su valor simbólico. Para algunos era un fracaso urbanístico, pero para otros representó una pieza única en la historia arquitectónica italiana. El edificio obtuvo la protección patrimonial, pero el debate a su alrededor pasó de centrarse en si el proyecto funcionó o no al poner sobre la mesa el cuestionamiento sobre cómo transformar una gigantesca estructura sin destruirla.

Durante las últimas décadas se ha vivido una carrera constante para recuperar el recinto. Desde concursos internacionales, asociaciones vecinales y hasta administraciones públicas han intentado adaptar el lugar ante las necesidades de hoy en día. Ya sea rehabilitar zonas comunes o generar nuevos espacios públicos y áreas verdes, este conjunto ha recibido una inversión pública intensa como ningún otro en Roma.

Este es el relato de una época en la que se creyó que las grandes construcciones podrían ser la solución a las complejidades de las urbes. Pero hasta ahora lidian continuamente con las consecuencias de aquella idea. La paradoja de todo esto es que medio siglo después, Roma dedica recursos, tiempo y energía para adecuar una estructura planeada como una ciudad independiente. No lo lograron y ahora es el mayor desafío de regeneración en la capital italiana.

En Xataka México | En 1967 Canadá construyó casas del futuro como si fueran piezas de Lego. 50 años después aún no saben cómo repararlas

En Xataka México | México tocará el cielo con un nuevo y elegante rascacielos de 484 metros y 99 pisos: será el más alto en toda Latinoamérica

Inicio