La guerra en Ucrania sigue transformándose con la llegada de nuevas tecnologías. A casi cuatro años de la invasión rusa, Moscú ha decidido dar un paso más en la digitalización del campo de batalla con un sistema de inteligencia artificial llamado 'Svod'.
Según el informe del Instituto para el Estudio de la Guerra, este proyecto busca resolver los problemas de mando y control que han acompañado al ejército ruso desde el inicio del conflicto en 2022. Con pruebas ya concluidas y un cronograma de despliegue definido para 2026, Svod promete integrar datos de múltiples fuentes en una sola plataforma digital, ofreciendo a los comandantes una visión más clara y rápida de lo que ocurre en primera línea.
¿Qué es 'Svod' y por qué Rusia lo necesita?
Svod es una herramienta digital diseñada para apoyar la toma de decisiones de los oficiales tácticos. Según información difundida por el Ministerio de Defensa ruso, el sistema combina datos de satélites, reconocimiento aéreo, informes de inteligencia y fuentes abiertas en una única imagen operativa. Con algoritmos de análisis automatizado y modelado basado en IA, busca acelerar la evaluación de situaciones y facilitar la elección de estrategias en combate.
No se trata de un dispositivo físico independiente, sino de un software que funciona sobre plataformas militares ya existentes. Los comandantes acceden a él mediante computadoras o tablets, lo que lo convierte en una capa de gestión y comunicaciones seguras más que en un “soldado digital” autónomo. En este sentido, Svod se asemeja a otros sistemas modernos de gestión del campo de batalla que ya se utilizan en países occidentales.
La IA en el campo de batalla: un cambio de paradigma
Históricamente, el ejército ruso ha operado bajo una estructura de mando rígida y altamente centralizada. Los líderes de primera línea rara vez tienen margen para modificar las órdenes recibidas, incluso cuando las condiciones sobre el terreno sugieren que el resultado será desfavorable. Esta dinámica ha limitado la flexibilidad táctica y ha generado problemas de coordinación, especialmente tras la rápida expansión de tropas con oficiales poco experimentados.
Svod intenta compensar esas carencias ofreciendo inteligencia en tiempo real y herramientas de decisión que permitan a los comandantes reaccionar con mayor rapidez. Además de mejorar la coordinación interna, el sistema tiene el potencial de identificar vulnerabilidades en las defensas ucranianas y ayudar a explotarlas. En teoría, el sistema podría dar cierta autonomía táctica sin alterar el control centralizado, lo que se traduce en una ejecución más eficiente de las misiones. La gran incógnita es si esta solución tecnológica será suficiente para superar las limitaciones estructurales del ejército ruso.
Un avance digital con ecos internacionales
Este tipo de integración de datos no es exclusiva de Rusia: otros países también han apostado por sistemas similares. Reino Unido trabaja en el Bastión Atlántico, una red multicapa de vigilancia submarina con sensores y plataformas autónomas conectadas por IA para blindar las aguas británicas y proteger el lecho marino de intrusiones y mapeos rusos.
Ucrania, por su parte, ha desarrollado sistemas digitales de conocimiento situacional y ha incorporado inteligencia artificial en plataformas robóticas terrestres, como el sistema Delta. Estas herramientas han demostrado ser útiles para la identificación de objetivos y la adaptación rápida a nuevas tácticas, un enfoque que contrasta con la doctrina más rígida de Rusia.
Cronograma de implementación
Las pruebas operativas de Svod concluyeron en diciembre de 2025. El despliegue inicial está previsto para abril de 2026 en los batallones de los Ejércitos de Armas Combinadas 2º y 41º, con planes de extenderlo a todas las ramas militares en septiembre del mismo año. Analistas señalan que las primeras unidades en recibirlo estarán en la dirección de Pokrovsk, un frente donde Moscú ha tenido dificultades para avanzar.
Sin embargo, la eficacia de Svod dependerá de factores externos: la calidad de los datos, las condiciones del campo de batalla y la capacidad de Ucrania para interrumpir comunicaciones o aplicar tácticas adaptativas. Mientras Rusia apuesta por un sistema de apoyo digital, Ucrania ha demostrado que la innovación improvisada —desde drones ultrarrápidos hasta vehículos modificados con lanzamisiles— puede ser igual de efectiva. Solo el tiempo dirá si Svod se convierte en un verdadero cambio de rumbo o en una herramienta más dentro de un conflicto marcado por la incertidumbre.
Ver 0 comentarios