Muchas personas venden un auto usado, reciben el dinero y creen que el proceso termina cuando entregan las llaves. Sin embargo, esa operación también puede tener consecuencias fiscales. Si el movimiento no se reporta cuando corresponde ante el Servicio de Administración Tributaria, la autoridad puede imponer multas que llegan hasta 44,970 pesos, una cantidad que incluso supera el valor de muchos vehículos de segunda mano.
La razón es que el SAT necesita conocer el origen y destino del dinero que reciben y gastan los contribuyentes. La compra y venta de un automóvil forma parte de esas operaciones económicas. Por ese motivo, cuando corresponde, ese movimiento debe aparecer en la declaración anual que presentan personas físicas y morales ante la autoridad fiscal.
Chevrolet Camaro Convertible seminuevo.
Esta medida forma parte de los controles que utiliza el gobierno para detectar operaciones irregulares y combatir delitos financieros como el lavado de dinero. La información que aparece en la declaración permite revisar que los ingresos reportados coincidan con las operaciones realizadas durante el año. Un vehículo representa un bien con valor económico importante, por lo que la autoridad puede revisar ese tipo de movimientos.
No cumplir con esta obligación puede salir caro. El SAT tiene la facultad de aplicar multas de entre 1,810 y 44,970 pesos por presentar la declaración fuera del plazo establecido. También existen sanciones de 17,190 a 34,350 pesos por no presentar el aviso de compensaciones y de 18,360 a 36,740 pesos cuando las declaraciones electrónicas obligatorias no se presentan.
Opel Corsa, mejor conocido en México como Chevrolet Chevy.
Aunque las multas llaman la atención, eso no significa que toda persona deba pagar impuestos por vender un auto usado. La Ley del Impuesto sobre la Renta contempla casos en los que esa operación queda libre de ISR. Esto ocurre cuando la diferencia entre el precio de venta y el costo de compra del vehículo no supera tres Unidades de Medida y Actualización anualizadas.
Ese detalle suele causar confusión. Hay quienes creen que, si no existe ISR por pagar, tampoco hace falta informar la operación al SAT. En realidad, una cosa es el pago del impuesto y otra el cumplimiento de las obligaciones fiscales relacionadas con la declaración anual. Cada caso depende de la situación del contribuyente y de las reglas que le correspondan.
Volkswagen Sedán.
Pocas personas prestan atención a la parte fiscal del proceso
El mercado de autos usados mueve miles de operaciones cada año en México. Muchas ventas ocurren entre familiares, amigos o particulares porque representan una forma más económica de cambiar de vehículo. Sin embargo, pocas personas prestan atención a la parte fiscal del proceso. La mayoría concentra el esfuerzo en el contrato de compraventa, el cambio de propietario y la entrega de los documentos del automóvil.
Esa falta de información puede convertirse en un problema meses después. Cuando llega el momento de presentar la declaración anual, la autoridad puede detectar diferencias entre los movimientos financieros y la información reportada. En ese momento aparecen requerimientos o sanciones que pudieron evitarse con un trámite realizado a tiempo.
Agencia Ford seminuevos.
Antes de vender o comprar un auto usado conviene revisar las obligaciones fiscales que acompañan esa operación. No siempre habrá impuestos por pagar, pero eso no elimina la responsabilidad de cumplir con los avisos que establece la ley cuando sean aplicables. Un trámite que muchas personas pasan por alto puede terminar con una multa de hasta 44,970 pesos y convertir una venta común en un gasto inesperado.
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