Amazon se queja de Starlink y de sus 30,000 satélites: dice que son tantos que es imposible que no choquen con los propios

Jeff Bezos Satelites
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Jeff Bezos y Elon Musk se han "enfrentado" durante meses en el tema de sus propios proyectos de internet satelital, Project Kuiper y Starlink respectivamente, acusándose de no obedecer reglas y hasta de obstruir sus órbitas. Ahora una carta de Amazon dirigida a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) inaugura un nuevo capítulo en el conflicto entre las dos compañías.

En el documento más reciente, Amazon menciona que la FCC solamente debería permitir a SpaceX operar una parte de sus casi 30,000 satélites de segunda generación que planean colocar en órbita por el momento, para que así la Comisión pueda analizar los problemas de tener una constelación más grande.

Ya que SpaceX planea utilizar los satélites para mejorar la cobertura de Starlink, Amazon señala que la creciente constelación de Musk tiene el riesgo de sofocar otras opciones, como el propio Project Kuiper que se planea desplegar durante los próximos años.

El riesgo de tal cantidad de aparatos en el espacio

Según Amazon, la Comisión debe "proceder con cuidado, para así garantizar que los satélites de SpaceX no se produzcan a expensas de la competencia y la innovación de otros sistemas emergentes, pues una vez lanzados, los aparatos permanecen en órbita años o hasta décadas".

La compañía de Bezos apunta a que potencialmente más de 10,000 satélites Starlink de segunda generación podrían operar a las mismas altitudes que sus propios satélites, por lo que solicitan no el rechazo de la nueva red de SpaceX, sino que se generen "condiciones razonables y específicas" diseñadas para garantizar que estos aparatos no interfieran indebidamente con el despliegue de Amazon ni impidan otros en el futuro.

Satelites Starlink Satélites Starlink activos al 27 de junio de 2022 | Imagen: satellitemap.space

Además la compañía también sugiere que se le conceda a SpaceX una subvención con la Unión Internacional de Telecomunicaciones para probar su nueva generación de satélites Starlink. Esto le serviría a la compañía de Musk para demostrar que sus aparatos no representan una amenaza a la seguridad orbital ni generan interferencias de radio, y sobre todo permitiría a corto plazo realizar su despliegue.

Amazon no es la única empresa que ha externado sus preocupaciones sobre la red de segunda generación de Starlink, incluso la NASA ha señalado que esta constelación puede generar desde colisiones, interrumpir observaciones científicas y retrasar misiones a la Estación Espacial Internacional, un peligro potencial que ya veía China, pues estaban investigando formas de desactivarlos y destruirlos sí se convertían en amenazas para su seguridad nacional.

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