Nissan dejó de fabricar uno de cada cuatro vehículos que producía en México. Entre enero y mayo de este año, la marca ensambló 340,683 unidades, 25.1% menos que en el mismo periodo de 2025, según información de INEGI y Expansión. No se trata de una caída aislada de un modelo. Detrás de esa cifra hay dos plantas que salen de la operación, una mudanza de producción dentro del país y una Nissan que ahora necesita hacer más con una red industrial más pequeña.
El primer cierre ocurrió en Morelos. El 27 de marzo, las instalaciones de CIVAC dejaron de funcionar de forma definitiva después de más de seis décadas. Fue la primera planta de Nissan fuera de Japón y durante años estuvo ligada a uno de los autos más conocidos de la marca en México, el Tsuru. En su última etapa, el complejo tenía a la NP300 Frontier como principal producto. Pero los modelos que hoy sostienen el volumen de Nissan tomaron otro camino: Kicks, Versa y Sentra quedaron concentrados en Aguascalientes.
Fábrica de Nissan en Aguascalientes, México.
Ahí está una de las claves para entender la reducción. Nissan no abandonó la producción de la NP300 Frontier cuando cerró CIVAC. Desde abril, la pick-up se fabrica en Aguascalientes. La diferencia es dónde se hace y qué lugar ocupa cada planta dentro de la estrategia de la compañía. Aguascalientes, con sus complejos A1 y A2, concentra una parte cada vez mayor de los vehículos de volumen de Nissan, mientras CIVAC pasó de ser una pieza central de la operación mexicana a quedar fuera del mapa industrial de la marca.
El segundo golpe llegó en el Bajío y tuvo un componente distinto. COMPAS, la sociedad que Nissan compartía con Daimler en Aguascalientes, dejará de operar durante 2026. En octubre del año pasado, la compañía informó a sus proveedores que sus accionistas tomaron esa decisión por los cambios en la dinámica automotriz y en las preferencias de los consumidores. De sus líneas salían los Infiniti QX50 y QX55. Ninguno de los dos aparece con producción mexicana en los registros de Inegi para este año.
Infiniti QX55.
La diferencia frente al año pasado es concreta. Entre enero y agosto de 2025, COMPAS acumuló 6,264 unidades de los QX50 y QX55. Para el mismo periodo de 2026, el registro es de cero. CIVAC ya tiene otro destino: el Gobierno de Morelos anunció una inversión cercana a 50 millones de dólares para una planta farmacéutica de Amarox Pharma y Camber Pharma, empresas propiedad de Hetero Labs, de India. COMPAS todavía no tiene un uso futuro anunciado. Dos plantas dejaron la estructura de Nissan, pero sus historias después del cierre serán distintas.
Los números de producción de la marca reflejan por primera vez desde 2022 una caída anual. Aquel año, Nissan registró una reducción de 29.1%. Ahora el descenso llega mientras la empresa ejecuta RE:Nissan, su plan global para reducir costos, actualizar su portafolio y reorganizar operaciones. En México, la parte visible de esa estrategia son los cierres. La parte menos evidente está en la concentración de vehículos y recursos en las instalaciones que permanecen activas.
Iván Espinosa, presidente y CEO de Nissan Motor.
Nissan conserva una posición dominante en las ventas mexicanas
Para Aguascalientes, el movimiento también abre una función que antes correspondía a CIVAC. Nissan invirtió 96 millones de dólares para fortalecer su operación en el estado y trasladó ahí la producción de la NP300 Frontier. La decisión tiene otra consecuencia: México podrá abastecer mercados latinoamericanos como Argentina, después de que la planta de Córdoba dejó de fabricar esta camioneta para ese país. La misma línea de producción mexicana adquiere así un papel mayor dentro de la red de Nissan, incluso con menos plantas disponibles.
Nissan conserva una posición dominante en las ventas mexicanas después de 18 años consecutivos como la marca más vendida del país, pero su historia industrial ya no se parece a la de hace unas décadas. CIVAC fue durante años el símbolo de su llegada a México; ahora la planta ya pertenece a otra industria. COMPAS también se acerca al final de su etapa automotriz. Al mismo tiempo, Aguascalientes gana peso y la NP300 Frontier cambia de casa sin desaparecer del portafolio. Iván Espinosa, presidente y CEO de Nissan Motor, afirma que México seguirá como una operación fundamental para la compañía. Los datos de producción muestran qué precio tiene esa permanencia: menos instalaciones, más concentración y una Nissan mexicana bastante distinta a la que conocimos durante décadas.
Imagen | Nissan
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