El precio de la gasolina volvió al centro de la conversación nacional. Claudia Sheinbaum anunció que Profeco inició este lunes un operativo en todo México para revisar estaciones de servicio y frenar cobros sin respaldo. La meta del gobierno es clara. La gasolina magna debe mantenerse en 24 pesos por litro y el diésel en 28.28 pesos, tal como quedó pactado con concesionarios.
La presidenta sostuvo que en varias regiones del país ya hubo alzas sin motivo válido. Por eso pidió a la Procuraduría Federal del Consumidor una revisión inmediata, con foco en cada estación que se aleje del precio acordado. Para el gobierno, el costo del combustible forma parte del apoyo a las familias mexicanas y no puede quedar sujeto a decisiones que castigan el bolsillo sin justificación.
La gasolina magna debe mantenerse en 24 pesos por litro.
César Iván Escalante Ruiz, titular de Profeco, explicó que la instrucción consiste en ampliar el monitoreo de precios en todo el país. La intención no solo pasa por detectar abusos. También busca exhibir a las estaciones que venden gasolina regular por arriba de niveles que la autoridad considera razonables. La medida forma parte de la estrategia nacional que busca estabilizar el precio de los combustibles y cuidar la economía del consumidor.
El argumento de Profeco parte de un dato que cambia la discusión. Los precios de referencia de Pemex casi no se han movido, así que varias gasolineras carecen de elementos para elevar el costo de la magna. Esa lectura pone el foco en los márgenes y no solo en la tarifa final. El problema, según la autoridad, no es el mercado por sí mismo, sino el sobreprecio que algunas estaciones intentan colocar.
El reporte semanal del gobierno de México ayuda a aterrizar el mensaje con cifras concretas. Durante la semana pasada, el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubicó en 23.70 pesos por litro. Esa cifra deja ver que el tope de 24 pesos no luce lejano ni fuera de la realidad. De hecho, ya hay estaciones que operan por debajo de ese nivel sin salir del rango que Profeco considera sano.
Entre los casos que la procuraduría destacó como ejemplo apareció una estación G500 en Villahermosa, Tabasco, con precio de 23.26 pesos por litro. En el lado opuesto surgió una Oxxogas en Aguascalientes, donde la gasolina regular llegó a 24.99 pesos por litro. Para Profeco, ese caso prende alertas por un margen de ganancia de 2.85 pesos por litro, cifra que rebasa lo razonable bajo las condiciones actuales.
Profeco explicó que la instrucción consiste en ampliar el monitoreo de precios en todo el país.
Así puedes conocer el precio de las gasolineras casi en tiempo real
Para los automovilistas, la parte más útil de esta estrategia está fuera del discurso político. Profeco recordó que en la página oficial existe un mapa virtual que muestra el precio de las gasolineras casi en tiempo real. Esa herramienta permite comparar antes de cargar combustible, detectar diferencias entre zonas y ubicar estaciones que sí respetan valores competitivos. En pocas palabras, ahora también habrá forma de revisar quién vende caro y quién no.
En México, hablar de gasolina barata no solo toca a quien llena el tanque cada semana. También pega en transporte, reparto, logística y gasto diario. Con este operativo, el gobierno busca que el acuerdo de precios no quede como promesa y que las estaciones que se excedan queden expuestas frente a consumidores de todo el país. La apuesta ahora pasa por vigilancia, presión pública y un mensaje directo para el sector gasolinero. ¿Cuánto tiempo será sostenible esta medida?
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