De niño amaba la leche de chocolate. Más allá de la inmensa publicidad que teníamos en la tele sobre lo deliciosa que era la lechita de cartón con sabor, lo increíble era lo fácil de abrirla, los jueguitos detrás y hasta imaginar qué significaban los colores en los cartones de leche.
Sin embargo, ahora la Profeco ha hecho un análisis sobre las leches saborizadas del mercado en su edición de abril de la Revista del Consumidor, en donde encontró que no todas las leches son leche e incluso tienen un ingrediente que la vuelve menos sanas para los niños: la grasa vegetal.
Qué es la grasa vegetal y por qué la contienen las leches para niños
Antes de comenzar a explicar esto, debemos ir por partes. Lo principal es que la Profeco analizó 32 leches saborizadas para niños y niñas en México. Entre sus análisis estuvieron el contenido neto, los parámetros normativos, el aporte nutrimental, el contenido energético, los azúcares y el tipo de grasa.
Sobre esto último, la idea era corroborar que la grasa de estos productos fuera de tipo butírico, característica propia de la leche de vaca. Esta es una grasa obtenida mediante procesos de separación física a partir de leches frescas. De acuerdo con TAE Global Foods, la grasa está libre de humedad, aditivos químicos, conservadores, grasas extrañas, ingredientes lácteos no grasos o cualquier otra impureza. En sencillas palabras, y de acuerdo con la misma Profeco, este tipo de grasa es garantía de que tu producto es leche.
Por otro lado tenemos aquellos productos que no son leche, es decir, aquellos que son mezclas de producto lácteos con grasa vegetal y son obtenidas por la sustitución total o parcial de la grasa láctea, recombinada con aceite o grasa vegetal, de acuerdo con el fabricante Trebolac. Esto significa que son productos que solo cuentan con un porcentaje de grasa butírica y, en consecuencia, al ser sustituida con grasa o aceite vegetal, no pueden denominarse leche.
Y el gran problema no es solo que se denomine, o no, leche. El tema es que es que la grasa vegetal añadida a los lácteos es a menudo hidrogenada, que pertenece al grupo de grasas trans, según MedlinePlus. Mientras que MayoClinic, explica que las grasas trans son un tipo de grasa que aumenta el colesterol malo y reduce el bueno.
A diferencia de la grasa butírica, las grasas vegetales tienen menor aporte proteico y de calcio, alto contenido de azúcares añadidos, y la presencia de aditivos como emulsionantes o espesantes. Es decir, un niño consumirá menor calcio, menores proteínas y más azucares en su leche.
Aún así, sea leche o grasa vegetal, lo ideal es consumir con moderación este tipo de productos, ya que todos contienen azúcares, endulzantes y no deja de ser comida chatarra. Sobre esto, la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumir más de 25 gramos de azúcares libres, incluidas las añadidas a las bebidas y alimentos envasados, para tener una buena calidad de vida.
Leches saborizadas para niños que tienen grasas vegetales
En total son seis las leches saborizadas para niños que no son leche. No es una gran sorpresa, pero es interesante saber que sus puntos "débiles" e incluso los "fuertes" coinciden a la perfección con lo que ya sabemos de las grasas vegetales. Por ejemplo, estas leches son las más económicas del Estudio de Calidad, con precio de 7 pesos por el cartón de 200 mililítros y, como recordarás, este tipo de grasa se utiliza para aminorar costos de producción.
Adicionalmente, y en específico las opciones de Vaca Blanca, tienen el problema de contener más azúcares de lo que declaraban con promedio de 11 gramos por cada 100 mililitros de bebida, cuestión interesante ya que las demás marcas están entre 4.5 gramos y 7 gramos por casa 100 mililítros.
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