Hace apenas cinco años parecía difícil imaginarlo. Las marcas chinas apenas figuraban en las ventas de autos nuevos en México y todavía existían dudas sobre calidad, refacciones y valor de reventa. Hoy el panorama parece haber cambiado por completo. Durante la primera mitad de 2026 ocurrió algo que nunca había pasado desde que existe el registro de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores. China desplazó a Alemania y se convirtió en el tercer mayor origen de marcas con ventas de vehículos ligeros en el país.
Las cifras muestran el tamaño del cambio. Entre enero y junio de este año las marcas chinas alcanzaron una participación de mercado de 11.5%, de acuerdo con datos de la AMDA con base en información del Inegi. El avance fue de 2.4 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025. Alemania cayó a 11.3% y perdió por primera vez ese tercer sitio que conservó durante más de dos décadas. Por delante solo permanecen Japón, con 39.6%, y Estados Unidos, con 21.3% del mercado mexicano.
Buque con autos chinos fabricados por Geely.
El crecimiento también impresiona cuando se compara con el pasado reciente. En 2021 las firmas chinas vendieron menos de 10,000 vehículos en México. Aquella cifra apenas representó 1.7% del mercado nacional. Cinco años después la participación llegó a 11.5%, equivalente a casi 87,000 unidades comercializadas durante la primera mitad de 2026. Pocas transformaciones dentro de la industria automotriz mexicana muestran una velocidad similar.
El impulso tiene nombres muy claros. MG Motor, que llegó al país en 2021, ya concentra 3.7% del mercado mexicano. Después aparece Geely, presente desde 2024, con 3.1%. Más atrás figura JAC, pionera entre las marcas chinas desde 2017, con 1.5%. Ese crecimiento no solo responde al precio. También influye la apuesta por diseños modernos, equipamiento tecnológico y una oferta que llamó la atención de compradores que antes buscaban opciones japonesas, estadounidenses o europeas.
MG MG3 en México.
Sin embargo, el avance chino todavía no aparece completo en las estadísticas oficiales. La propia AMDA reconoce que varias compañías no entregan información de ventas. Entre ellas aparecen Chirey, Omoda, GAC Motors y BYD. Esta última incluso ocupa el primer lugar mundial en ventas de vehículos eléctricos y, de forma extraoficial, también figura entre las marcas con mayor crecimiento dentro de México. Esa falta de transparencia provoca que la participación real de los fabricantes chinos todavía permanezca por debajo de la fotografía completa.
La estimación para el cierre de 2026 permite dimensionar mejor el fenómeno. Según el pronóstico de la AMDA, las marcas chinas fuera del registro oficial podrían representar poco más de 7% adicional del mercado nacional. Si esa proyección se confirma, el peso conjunto de los fabricantes chinos rondaría 19% de las ventas de vehículos ligeros en México. Esa cifra dejaría a China a menos de tres puntos porcentuales de Estados Unidos, algo que hace pocos años parecía fuera de cualquier escenario razonable.
JAC Traveler en México.
México buscará nuevos acuerdos de libre comercio
Todo esto ocurre pese a que México no cuenta con tratado de libre comercio con China. Además, durante el año pasado el gobierno mexicano impuso aranceles a productos provenientes de ese país con el objetivo de proteger la industria nacional y mantener alineada la estrategia comercial frente a Estados Unidos. El secretario de economía, Marcelo Ebrard, dejó claro que no existe intención de negociar nuevos acuerdos de libre comercio con la segunda economía del mundo. Aun así, las ventas de las marcas chinas mantienen ritmo de crecimiento dentro del mercado mexicano.
El cambio tampoco afecta solo a Alemania. Corea del Sur, que durante la última década consolidó presencia gracias a Hyundai y KIA, cayó al quinto lugar con 10.8% de participación. Hace veinte años las marcas estadounidenses dominaban cerca de la mitad del mercado mexicano y, junto con Alemania y Francia, concentraban alrededor de dos terceras partes de las ventas. Hoy la fotografía luce muy distinta. Japón, China y Corea del Sur reúnen 61.9% del mercado nacional, una señal clara de que las preferencias del consumidor cambiaron de dirección.
Kia K4 Hatchback GT-Line Turbo en México.
El ascenso de las marcas chinas también abre preguntas que todavía esperan respuesta. La presión sobre precios ya modificó el negocio para muchos distribuidores, según ha señalado la AMDA. Al mismo tiempo permanecen dudas sobre transparencia comercial y disponibilidad de información de ventas en varias compañías. Lo que ya no admite discusión es el tamaño del cambio. China dejó de ser promesa para convertirse en protagonista del mercado automotor mexicano. Ahora la gran incógnita consiste en saber si ese crecimiento encontrará techo o si el siguiente objetivo será alcanzar a Estados Unidos en las ventas de autos nuevos dentro del país.
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