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500 millones de pesos al año, el "otro" precio que tenemos que pagar por la contaminación en México
Empresas y economía

500 millones de pesos al año, el "otro" precio que tenemos que pagar por la contaminación en México

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La contaminación es un problema mucho más grande de lo que pensábamos, ya que no solamente afecta a la salud de millones de personas, representa un gasto millonario por parte del gobierno, que al final se ve reflejado en nuestros bolsillos. En Ciudad de México además de la contaminación también tendrán que soportar las temperaturas históricas que se registran a causa de la onda de calor y ahora es turno de la contaminación atmosférica.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) informó que el 7 de junio se activó la Fase 1 de la contingencia ambiental atmosférica en la Ciudad de México. En un comunicado señalaron que debido al resultado del viento débil y la escasa dispersión de los contaminantes, registraron un valor de 162 puntos en el Índice de Calidad de Aire, provocando que se active la primera fase. Para las 17:30 horas se suspendió la contingencia ambiental por ozono, ya que no se alcanzó un valor superior a los 150 puntos. Se espera que en los próximos días siga perdiendo intensidad al incrementarse el viento en la superficie, provocando una mejor dispersión de los contaminantes.

Un problema más grande y costoso de lo que parece

Los niveles máximos de ozono se presentan entre las 13:00 y 19:00 horas, por lo que recomiendan que se reduzca el tiempo de exposición en exteriores de niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con problemas respiratorios y cardiovasculares. Pero el problema no es solamente de salud, este tipo de contingencias son un costo muy grande para el país.

La Estrategia Nacional de Calidad del Aire (ENCA) reportó con cifras del INEGI que solamente en 2015 la contaminación atmosférica representó costos ambientales de 557, 698 millones de pesos. Esa cifra es equivalente al 3.2% del Producto Interno Bruto de ese año.

Si México lograra ajustar los niveles de concentración de contaminantes recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ahorro sería muy importante. Solamente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey dejarían de gastar 18,000 millones de pesos. Si esas tres ciudades se adoptaran a los estándares recomendados se dejarían de morir prematuramente 2,170 personas, pero si se consideran los estándares de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), la cifra sería menor, de 1,317 personas.

Un estudio en 2014 de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), menciona que el ahorro del país por disminuir la morbilidad causada por la exposición a concentraciones de partículas sería de casi 2,000 millones de pesos, pero si se redujera la provocada por el ozono, el ahorro sería de 4,500 millones de pesos.

El Centro Mario Molina presentó un estudio donde indican que uno de los primeros 15 factores de riesgos de salud en México es la exposición a concentraciones excesivas de contaminantes en el aire.

Es por ello que el objetivo del ENCA es mejorar la calidad del aire para prevenir problemas de salud en la población, conservando los ecosistemas. La idea es que para el año 2030 se cuenten con las instituciones, información e infraestructura necesaria para controlar, mitigar y prevenir la emisión de contaminantes a la atmósfera.

Las alertas eran evidentes

Lamentablemente la información no nos tiene que sorprender, desde enero la CAME informó que las condiciones climatológicas que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronóstico para los siguientes meses, podrían tener cambios importantes, provocando que se adelante la temporada de Ozono a mediados de febrero y no en marzo como se había mencionado originalmente.

En ese momento, Alberto Hernández Unzón, coordinador del SMN indicó que febrero podía ser un mes seco, con lluvias inferiores a los 20 milímetros, cifra que va por debajo del promedio. Aunque también señalaron que si se cumplían los pronósticos, al aumentar la temperatura y el ozono en el Valle de México la primera contingencia ambiental llegaría en febrero, algo que no sucedió.

Martín Gutiérrez Lacayo, coordinador ejecutivo de la CAME comentó que estaban aplicando “protocolos impopulares”, otorgando concesiones a los centros que puedan medir partículas ultrafinas y revisiones mecánicas físicas de los autos para obtener los hologramas, reduciendo la corrupción.

La diferencia que pueden hacer los autos

Entre las medidas principales se encuentra la de Hoy No Circula, donde dejaron de transitar más de 1.5 millones de vehículos, con el objetivo que solamente operan los autos que menos contaminen. Actualmente un auto que tiene un holograma 1 o 2 puede contaminar hasta tres veces más un vehículo que tiene el holograma 0.

Como parte del Día Mundial del Aire Limpio que se celebra en noviembre, investigadores de la Universidad de Oxford y la Universidad de Bath, crearon un documento con datos de la contaminación que ocasionan los automóviles. El daño a la salud asociada con las emisiones de los vehículos con diésel es 20 veces mayor que los vehículos eléctricos y por lo menos cinco veces mayor que los autos asociados con gasolina.

Solamente en Reino Unido, el daño de la salud en autos viene el 90% de vehículos con diésel. Hicieron un cálculo de cuánto se podrían ahorrar si en 2019 todos los autos nuevos fueran eléctrico y la cifra era de más de 325 millones de euros, solamente en el primer año. Recomiendan intercambiar uno de cada cuatro viajes en automóvil en áreas urbanas para caminar o andar en bicicletas, ahorrando más de 1,100 millones de euros en costos de daños por la salud.

En enero les comentamos que la venta de los autos eléctricos e híbridos en México aumentaron un 34% en 2017, donde el 44.6% de esas compras se realizaron en Ciudad de México. En un periodo de enero a octubre de 2017 se comercializaron 8,268 unidades, cifras positivas, pero muy pequeño si se compara con otros países.

Imagen | Wikimedia

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