Entre ir contra China e ir contra el cambio climático, Estados Unidos acaba de decidir lo que todos pensamos que haría

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Steve Saldaña

Editor Senior

Periodista de tecnología y ciencia. Escribo y analizo la industria de plataformas tech en México y soy fan de la ética tecnológica. También soy miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia. Hago locución comercial, produzco podcast y soy presentador del podcast semanal ROM. LinkedIn

Lo nuevo de Estados Unidos es un golpe frontal a China y tiene potencial seguir escalando rápidamente: EUA ha incrementado a 100% los aranceles a autos eléctricos. No importa de que los autos eléctricos son cada vez más populares, sus atractivos precios o incluso su posibilidad de ser ayudante en la lucha contra el cambio climático: si se trata de China, Estados Unidos no quiere lo que llama "competencia desleal".

El presidente de Estados Unidos dice que simplemente "la competencia no es justa". La postura oficial suena incendiaria: "Una tasa arancelaria del 100% sobre los vehículos eléctricos protegerá a los fabricantes estadounidenses de las prácticas comerciales desleales de China".

Los aranceles a autos eléctricos de China eran del 25% y ahora subirán al 100% y el motivo es que, como es usual, Estados Unidos desconfía de China. Su argumento es que el gobierno chino ha estado robando propiedad intelectual, lo que ha contribuido a su control de hasta el 90% de la producción global de insumos críticos necesarios para energía, atención médica y autos eléctricos.

China no ha tardado en reaccionar. En una declaración retomada por el South China Morning Post, el ministerio de comercio chino dijo que es una "jugada política típica" y dijo que China expresaba "su fuerte descontento". La perspectiva es tajante: EUA "esta cometiendo errores una y otra vez".

Nerviosismo en todos lados

La preocupación de Estados Unidos viene de que el apoyo del gobierno chino a las empresas fabricantes como BYD, así como los supuestos robos de tecnología y propiedad intelectual, han hecho que los vehículos eléctricos chinos hayan crecido sus exportaciones en 70% a partir de 2022. El floreciente mercado de los autos eléctricos ha puesto muy nervioso incluso a Tesla. La empresa de Musk incluso llegó a vender menos autos que BYD para el último trimestre de 2023, aunque el primer puesto fue reclamado de vuelta para el primer trimestre de 2024.

Mohammad Fathollahi Ldns9gzgtcc Unsplash

No es el único aumento en contra de la tendencia tecnológica de los autos eléctricos que promete disminuir el consumo de gasolina en el corto plazo. Estados Unidos también ha aumentado los aranceles de baterías de iones litio para vehículos eléctricos. Esa tasa arancelaria aumentará del 7.5% al 25%. Además, como fue reportado anteriormente, el grafito natural aumentará de 0% a 25% para 2026.

El problema en el corto plazo tendrá un impacto más grande que solo a vendedores chinos. Con el aumento de aranceles a varios elementos de la cadena de producción, fabricantes estadounidenses se quedarán sin insumos tan baratos para sus cadenas, lo que inevitablemente hará que autos eléctricos aumenten su precio a consumidores estadounidenses.

La Casa Blanca asegura que todas las medidas protegerán a trabajadores y empresas estadounidenses, aunque ciertamente serán controvertidas por no ser ecológicas e intentar disminuir el exitoso estallido de los autos eléctricos chinos. A decir de Estados Unidos, todos son rubros en los que ha invertido al interior del país y son esas inversiones las que rinden frutos en forma de empleos. Lo demás, parece, es secundario.

Según Estados Unidos, China controla actualmente más del 80% de algunos segmentos de la cadena de suministro de batería para vehículos eléctricos.

La escalada de una guerra comercial

Los semiconductores también recibirán un aumento arancelario del 25% al 50% para 2025. El problema para Estados Unidos es que pareciera que China podría hacerse de casi la mitad de toda la capacidad para construir obleas para semiconductores en los próximos tres a cinco años. Ese es un riesgo que EUA no está dispuesto a afrontar porque China podría controlar la manufactura de semiconductores en el mediano plazo.

A la par de la escalada contra los autos eléctricos chinos, Estados Unidos y China están teniendo conversaciones sobre cómo regular inteligencia artificial y sentar bases para que cada país esté conforme y tranquilo con el progreso en IA del otro. También a la par, BYD Shark, la primera pick-up de la marca china, fue anunciada en México este 14 de mayo.

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