El metro de CDMX se está enterrando y la culpa es del hundimiento diferencial, según estudio

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De acuerdo con diferentes estimaciones, el metro de Ciudad de México (CDMX) transporta más de 3.1 millones de personas diariamente. Es la segunda red de metro más grande de Norteamérica, la trigésima más grande del mundo, y se está hundiendo. Al menos eso ha demostrado un estudio liderado por investigadores de la UNAM.

El artículo, publicado a mediados de marzo de 2024, expone la preocupación que hay en torno a los "hundimientos diferenciales" en CDMX y su impacto en la infraestructura del transporte más utilizado en la capital del país. Comenzando por lo que sucedió el tres de mayo de 2021.

Eran las 22:22 horas del centro de México cuando, en las cercanías de la estación Olivos de la línea 12, un vagón del metro colapsó sobre la carretera causando múltiples muertes y heridos, provocando uno de los sucesos más trágicos en Ciudad de México de los últimos años. De acuerdo con el estudio de la UNAM, el hundimiento diferencial pudo ser uno de los principales responsables de lo que ocurrió aquella catastrófica noche.

Pero, ¿qué es el hundimiento diferencial? Se trata de un fenómeno en el que diferentes partes de la superficie del terreno se hunden con distintos ritmos, a velocidades y direcciones contrastantes. En el caso del metro, este hecho es especialmente problemático pues la infraestructura, como las vías o las columnas, se extiende sobre un área geográficamente diversa. Es decir, cambia constantemente con el tiempo, a diferentes niveles y ritmos.

Esto no es extraño para quienes viven en la capital, desde hace tiempo se sabe que la ciudad se hunde aproximadamente 40 centímetros al año, pero el hundimiento no ocurre al mismo tiempo ni en la misma magnitud en toda la región. La geografía de Ciudad de México es particular, hasta antes de la conquista española, gran parte de la zona que da forma a CDMX era un lago, el cual fue drenado para la construcción.

Sin embargo, no toda la ciudad está sobre ese suelo esponjoso que quedó como resultado de drenar el lago. Por ejemplo, mientras más al sur de la capital te acerques, su terreno estará cada vez más compuesto por piedra volcánica. Sólida, resistente y muy dura, esta característica dota de un suelo muy firme a esa sección de CDMX.

Una investigación que sigue abierta

Metro Cdmx 1

En comunicación con Wired, Darío Solano-Rojas, investigador principal del artículo mencionado al inicio, comparte su explicación y experiencia al respecto:

"Cuando vives en la ciudad, te acostumbras a que los edificios estén ligeramente inclinados. [Al viajar en el metro] puedes sentir cómo las vías tambalean. Subirte al metro de Ciudad de México se siente raro. No sabes si es peligroso o no, sientes que lo es, pero no tienes la certeza. [...] La superficie [de la ciudad] es como una esponja: sacamos el agua, y eso la deforma, porque pierde volumen. Eso produce mucha diferencia en los niveles de la superficie".

Esa diferencia entre los ritmos de hundimiento provocan potenciales peligros para la infraestructura urbana, como es el caso del transporte pues daña todo lo que conforma las estaciones y vías del metro. Incluso hay zonas de la ciudad que no se hunden en absoluto durante el año, mientras otras alcanzan los 40 centímetros.

Solano argumenta, nuevamente para Wired, que ya habían avanzado en el proyecto antes de lo ocurrido en Olivos. Aunque, qué tanto contribuyó la diferencia de hundimientos en el desastre debe ser sometido a futuras investigaciones.

"Realizamos parte del análisis antes de 2021, y detectamos que había áreas con desplazamientos. Pensábamos: 'Oh, sí, se ve como que algo puede suceder aquí en el futuro'. Creemos que no es una coincidencia que lo detectáramos".

Según lo mencionado por Wired, se solicitó postura al Sistema de Transporte Colectivo, organismo encargado de monitorear el metro de CDMX, pero nunca respondieron tras múltiples intentos de contacto.

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